Porque a veces todos tenemos 4 cuerdas necias...

(Random fact: Todos tenemos 4 cuerdas vocales)

Lo que divagué el 21 de Agosto...

¿Quién no se ha preguntado alguna vez en la vida para qué estamos aquí? Creo que al menos la gran mayoría de las personas nos lo hemos preguntado alguna vez... Es difícil determinar un propósito único para la existencia, pero al menos después de mucho divagar acerca del tema he llegado a pensar que la razón por la cual estamos aquí es para cambiar algo o a alguien. O quizás simplemente para encontrarle un sabor diferente a la vida y dejar una sonrisa en un rostro ajeno, un bonito recuerdo.
Con forme han pasado los años he conocido a muchas personas, unas buenas otras no tanto, unas que me han ayudado a crecer... y otras que no tanto, pero cada una de ellas ha dejado una parte de sí en mi, cada una de ellas ha dejado una pequeña huella que ha marcado la manera en la cual soy el día de hoy. Muchas veces la gente piensa que quizás sería mejor no haber conocido a alguien, pero a fin de cuentas es parte de una historia, la propia historia, y para bien o para mal esa persona nos ha hecho crecer.
Cada una de las cosas que nos pegan en este camino lleno de piedras, nos va haciendo cada vez más fuertes. ¿Qué sería de cada uno de nosotros si no hubiéramos tenido antes la oportunidad de caernos y levantarnos? Cada pequeño error, cada pequeña caída en nuestra historia es un grano de arena que acumula en el reloj de la experiencia. No hay nada más grande que levantarse luego de un tropiezo, por más difícil que esto resulte. La satisfacción que genera el superar los obstáculos de la vida es una recompensa que nos va indicando que somos fuertes, que podemos enfrentar las cosas que sigan viniendo.
¿Y cómo se encuentra la fuerza para levantarse?... lo que me dicen mis 18 años es que esa fuerza se encuentra en las cosas simples y cotidianas. En el beso de un padre por la mañana o antes de ir a dormir, en la sonrisa de un amigo, en correr, en gritar, en sentirse vivo, en sentir el viento en la cara y como me desordena el pelo, en ver el cielo y las nubes y las estrellas, sentir como la sangre fluye por las venas y golpetea en las sienes, darse cuenta de lo pequeño que se es al lado de la inmensidad del universo, en el amor en cualquiera de sus formas...
Los hombres deberían pensar más en hacer el amor y no la guerra, en respirar profundo y sentir lo grandioso de la vida. ¿Para qué guardar rencor? ¿Para qué dejar que el orgullo nos envenene el alma?
El rencor sólo corroe el espíritu de quien lo siente, no del objeto de su existencia. Hay quienes se sienten muy orgullos de "ser orgullosos", y ¿qué con eso? será que piensan que son mejores por creerse más que los demás, o que son más por negarle a una persona el derecho de explicar las cosas y darse mucha importancia... no definitivamente no lo son. Lo mejor es respetar el pasado, no pretender que nunca existió, sino recoger los frutos y quitar la mala hierba, conservar lo bueno y APRENDER de lo malo...
sólo así no se habrá vivido en vano.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

como te dije...una buena escritora...en cualquiera de sus textos...logra transmitir sus pensamientos personales y experiencias de la manera mas impersonal para que uno como lector logre interpretar todo lo que uno quiera y lo tome como suyo...y eso vos lo lograste con lo que escribis...jeje segui asi futura comunicadora/administradora/compañera de vivienda jejejeje

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