Porque a veces todos tenemos 4 cuerdas necias...

(Random fact: Todos tenemos 4 cuerdas vocales)

Y fue entonces cuando...

Y fue entonces cuando traté de escuchar, pero no escuché nada. Traté de caminar pero mis pasos no me hicieron avanzar. Amé una vez y nada más, lloré mil veces hasta que los párpados decidieron caer y cerrarse para evitarle el paso a las crudas imágenes de la realidad.

Cada día que pasaba trataba de ser feliz, trataba de creer mi propia mentira, trataba de desdibujar la pena q caía sobre mi cabeza y…seguir… ¿Qué más quedaba? Poco a poco se nota como todo cambia, como una armadura aparece por sobre la piel y se recobra agilidad para esquivar las balas.

Y el corazón se vuelve roca… o al menos su exterior eso aparenta. Los ojos se vuelven ciegos no por enfermedad sino en medida de autodefensa, para evitar seguir una falsa luz, caminar hacia el sol y a la hora de llegada enterarse que era sólo una vela, que se apagó poco antes de poder tenerla cerca.

De pronto aparece el verdadero Sol y quema, duele y hace llagas, heridas que no sé si algún día cicatrizarán, pero sólo hay algo seguro… Semejante marca jamás desaparecerá de mi piel. Así como vino se fue, y dejó el frío en su lugar, una tormenta, un pozo de agua y el viento… si el viento.

El viento que se llevará con él las lágrimas, mientras erosiona mi cara. El viento que me hará más fuerte, el viento que me devolvió la vida…

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