Porque a veces todos tenemos 4 cuerdas necias...

(Random fact: Todos tenemos 4 cuerdas vocales)

Reflexiones de un martes por la noche

Últimamente me he sorprendido a mí misma escarbando recuerdos y cavando y removiendo tierra de pequeñas tumbas que ya creía yo estaban bien atrás... bien olvidadas y más lejos que aquello que solemos llamar pasado. Tanto tiempo después y haciendo un recuento de los daños me doy cuenta de que soy una persona completamente diferente a aquella que alguna vez amaste, que alguna vez te amó.
Recolectar los pedazos de mí y reconstruir mis ganas y mi alegría fueron tareas decididamente más complejas de lo que normalmente hubiesen sido para alguna persona en circunstancias normales. Pero yo no estaba en circunstancias normales... vos eras el amor de mi vida, perfecto, joven, simpático... atlético, lleno de vida, transparente... eras mi sol. Mi mundo entero giraba entorno a vos, por lo tanto mis circunstancias no eran del todo comunes, yo había decidido que junto a vos iba a envejecer... que seríamos pasitas juntos en el porche de alguna casa construída con nuestro sudor en algún lugar, muy muy lejano en el futuro.
Y me dí cuenta de que nunca volvería a amar como te amé a vos, y eso me dolía... me quemaba... cada intento, cada tropiezo, solo confirmaban para mí que nunca podría encontrar a nadie que me hiciera sentir las cosas que vos me hiciste sentir y eso me rompía. Años han pasado desde la última vez que cruzamos un par de palabras por accidente en un mensaje y quiero que sepás que no he vuelto a amar como te amé a vos pero ahora decididamente estoy segura de que no quiero volver a hacerlo.
No quiero volver a amar a alguien más de lo que me amo a mí misma (salvo si tal vez algún día decido ser madre), no quiero amar a alguien al punto de sentirme miserable si esa persona se ausenta de mi vida, quiero amar al punto que ese amor me ayude a volar, me haga feliz, refuerce mi independencia. Quiero un amor que me impulse a seguir cada día luchando por mis sueños y que encuentre en mí inspiración para seguir los sueños propios. Quiero un amor que nunca me deje, ni yo dejarlo nunca porque en nuestra propia locura somos uno, somos el otro y ¡somos los dos! Una plataforma para alzar el vuelo y una brújula en el corazón que siempre me traiga de vuelta a sus brazos.
Vos me enseñaste tantas cosas, y pensé que jamás olvidaría el sabor de tus besos, el olor de tu ropa o el sonido de tu voz. Estás tan lejano para mí en el tiempo que todas esas cosas ya pertenecen a otra dimensión, a otra vida, a otra yo. Era tu deber como parte de mi vida causar estragos y ayudarme a crecer y hacerme fuerte para el futuro que estuviese por venir. Ese amor ilógico, irresponsable, iluso que perdió todo espacio y tiempo tenía que ser parte de mi vida, de mis vivencias... de mi existir precisamente para llegar a este momento. Un momento en el que he encontrado mi norte y si bien es cierto no sé que vaya a ser de mi o a donde me lleve mi destino, ahora sí sé que independientemente de este amor que alguna vez te tuve ahora sí podré volar.
No sé que me deparará la vida, no sé a donde me lleven mis pasos, pero sé que esa huella tuya ha por fin tomado su forma final. Espero que así como yo aprendí de la experiencia, vos también aprendieras algo de esta nuestra historia.
Y aquí... yo seguiré caminando, cada vez más lejos de aquellos días con la esperanza de alguna vez encontrar esa rareza, esa piedra preciosa que si bien también se llamará amor, será tan distinta de todo lo que alguna vez sentí por vos.

Desnuda

Desnudar el alma, desnudar el cuerpo, desnudar la mente, desnudar el corazón, desnudar la vida delante de vos… no no es suficiente.

No me quejo, ¿quién se quejaría después de todo? Si decir que cada una de las células de mi cuerpo responde a tu nombre y eso no significa nada… ¡Quejarse no significa nada!

Alguien cuyo nombre no recuerdo dijo una vez… “ Es tan corto el amor y tan largo el olvido”…

A pesar de que hoy mi pecho está apretado y tenso y mi garganta hecha un nudo lleno de espinas debo agradecerte, y agradecer a Dios por haberte puesto en mi vida.

Gracias a vos descubrí que aún podía amar, gracias a vos descubrí que la vida sigue, gracias a vos me siento hoy viva, gracias a vos hoy me duele y se siente bien… porque cuando duele te das cuenta de que vivís, que la sangre aún palpita en las sienes que dentro de mi ser aún algo late… segundo tras segundo… que morir me impediría vivir mejores tiempos.

Gracias porque me demostraste que lo que yo juraba era imposible no lo era. Que no hay imposibles en la vida, solo es cuestión de intentar de verdad, gracias , gracias, gracias.

He aquí mi pequeño duelo, pequeño sí, porque jamás volveré a permitirme un duelo largo y escabroso. Pero sí… alguien como vos, alguien tan importante, alguien que logró conmover a las piedras merecía aunque sea este gracias.

Gracias que no espero ni remotamente leas… pero gracias que no podía dejar de dar

Nostalgia Querida Nostalgia

¿Qué hace uno cuando de pronto los recuerdos y las glorias pasadas rondan con frecuencia los pensamientos? Maldita nostalgia, que se me mete entre los huesos, entre lo más profundo del alma... Malditos fantasmas... malditos... malditos
Los fantasmas se olvidan de tanto en tanto... pero suelen volver, solo para crear esa sensación de falta de cordura, justo para que la mente se siente ilusa... convulsa, loca...
Alguna vez quizás muera la nostalgia, alguna vez pesará más la realidad, la lucidez, la sobriedad; pero hasta que ese día no llegue simplemente tendré que aprender a vivir con ella, como si no hubiera nada más.
¿Se vale confiar, sentir, vivir, amar, reir, volar, soñar? La traidora de mi mente se ha encargado de perturbar mi paz, mis sueños, volviéndolos en una experiencia medio masoquista... de ahí se deriva parte de mi insomnio.
Fantasmas, malditos fantasmas...

¿Por qué será?

Algunas veces la gente se preguntará, qué existe y qué no. Por qué pasa tal o cual cosa y muchísimas otras interrogantes. Yo me pregunto, ¿Por qué será que hace ya 6 meses que no escribo nada? ¿Por qué será que hay imágenes, pensamientos, sensaciones que nunca nos abandonan?
¿Será que existe una manera de ser feliz para siempre? ¿Existirá el amor a primera vista? ¿Existirá el amor? Hay ojos que no olvidamos nunca, miradas cómplices y únicas en la vida. Olores que evocan imágenes en la mente, recuerdos, palabras. Personas que con una palabra hacen que se estremezca el cuerpo, lata más rápido el corazón, se sude frío, se erice la piel, inclusive se escapen lágrimas de pura emoción.
¿Qué mérito puede tener el causante de semejantes reacciones fisiológicas? ¿Por qué existe gente capaz de hacer sentir todas esas cosas? ¿Qué hice yo para merecer semejante tortura? ¿Qué hice yo para merecer esa condena?
¿Quién no ha tenido un amor platónico en la vida? ¿Qué pasa cuando el amor platónico deja de serlo?... CAOS, no hay otra descripción. Aquello parece un sueño, un regalo que el subconsciente nos decidió dar un día, de todo menos realidad. Besar los labios con los que tantas veces se soñó, sentirse dentro de unos brazos que resultaban ya de por sí inalcanzables, prácticamente leyenda. Verse reflejado en unos ojos que nunca antes se habían visto tan de cerca... con solo un rayo de luna intruso en aquel lugar sagrado, mítico... A medio terminar.
¿Será que tendré que conformarme solamente con la incertidumbre del después?
¿Será que tendré que guardar todas las palabras para siempre?
¿Será que algún día me armo de valor y te lo digo todo?
¿Será que buscaré solamente en mi memoria tus manos sobre mi piel, tus besos en mi cuello, tu olor, tus ojos?
¿Será que fue verdad? ¿Será? ¿Será?

Conclusiones de fin de año

Hace algunos días me sorprendí a mi misma pensando en este año…2009 que ya está por acabar y en las cosas que había vivido en él, a fin de cuentas siempre me descubro en estas fechas haciendo eso, es como una pequeña tradición personal que incluye reflexionar un rato acerca de todo lo vivido, y sacar conclusiones… ¿fue o no un buen año? La pregunta es bastante difícil de contestar…

Durante meses me quejé de este año y lo increíblemente espantoso que me parecía, dije mil y una veces que deseaba que solamente llegara el 31 de diciembre, cerrar el capítulo y empezar de nuevo una página en blanco, entonces llegó finalmente mi día reflexivo y al recapitular entendí que, después de todo, este año no ha sido para nada un año malo.

Conocí muchísimas personas maravillosas y que han logrado a lo largo de este tiempo sacarme una sonrisa cuando más la necesito. Empecé a estudiar Dirección de Empresas en la Universidad de Costa Rica, cosa que se la debo a dos motivos, una crisis vocacional de última hora y a mi padre, pero en realidad no me arrepiento de lo mucho que he aprendido en esas clases y de lo que va a significar en mi vida ser administradora, probablemente algo que me ayudará a encontrar estabilidad y en gran parte a alcanzar algunos sueños.

Este año me ha llenado de sorpresas, me enterado de cosas increíblemente insólitas. He estado involucrada en cualquier cantidad de pleitos raros… sí líos… siempre logran dar conmigo. Y ¿qué aprendí? A tener mucho más cuidado con lo que digo, con lo que hago, y también con lo que siento. A escuchar un poco más seguido a la razón. Después de todo ahí está para algo, y seguir al corazón no siempre es seguir el camino correcto.

He aprendido a ser una mejor persona, una mejor amiga, una mejor escucha, una mejor hermana. Me di por completo a la tarea de ayudar a quienes más quiero con sus problemas y a tratar de dar los mejores consejos que pudiera formular, algunas veces por experiencia, otras simplemente por uso del sentido común. Y a todos aquellos a los que escuché en verdad quiero darles las gracias por su voto de confianza en mí, y por ayudarme a crecer. Sí a crecer… hoy soy alguien más paciente (algo que en verdad necesitaba), y creo también que soy un poco más sabia jeje… algún día sus experiencias me servirán a mí en mi vida y espero lograr aprovechar al máximo los mismos consejos que estos días les di a ustedes.

Mi mentalidad siempre abierta se ha visto seriamente desafiada, pero creo que pasé la prueba, sigo en pie… y sigo siendo una persona increíblemente liberal y que dice lo que piensa siempre.

Este año sufrí… bastante… lloré hasta que mis ojos se dieron cuenta que no podían soltar una lágrima más, reí hasta que no podía respirar y me dolía el estómago, hablé, escuché, medité. Viví problemáticas nuevas, hice cosas que jamás había hecho antes, por fin me deshice de cierto pasado que me perseguía.

Estos han sido los 365 días en los cuales tengo más horas de tiempo efectivo de juego… he aprendido TANTO… crecido TANTO, amado y odiado también tanto… que la verdad no me cabe la menor duda de que este ha sido el MEJOR año de mi vida. Y lo seguiría siendo así hubiese llorado lágrimas de sangre. Por que simplemente he adquirido cosas que no tienen precio, la vida me ha dado lecciones invaluables y ha sido la mejor maestra, me ha dejado caer para enseñarme la gloria de levantarse, me ha golpeado pero todo para que yo al final del día tome lo bueno y aprenda de lo malo.

Al día a día hay que saber tomarle el gusto, no siempre el sabor es dulce. Y sería demasiado aburrido si solamente hubiera un sabor, cada paisaje está lleno de diferentes matices, cada canción posee una combinación diferente de notas, en la variedad está el gusto. Y saber sonreír aún en los momentos más amargos es lo que nos hace GRANDES.

En fin… gracias a la vida, por ser ella quien se encargó de mostrarme que no hay mal que por bien no venga. Por haberme dado este año, por demostrarme a mi misma que me puedo levantar de donde sea, que se puede dejar de llorar cada vez que escucho "Contramarea", y que ya encontré ese lugar… ese lugar donde tus pies me habían dejado el ahora y el después…

En mi planeta…


Hace rato ya que no pasaba por mi blog, había estado con la cabeza un poco en otra parte, quizás no sabía muy bien que decir. Mi imaginación vuela, los sueños me invaden muchas veces estando despierta y tal vez sea por mi naturaleza (o por ser Piscis, diría mi prima) que mis pies flotan un poco lejos de la Tierra y mi mente divaga a kilómetros de distancia de mi cuerpo.

Saludable o no, la cuestión es que he construido mi propio planeta, mi lugar. Sonrío cada vez se presenta la oportunidad, ya hay cosas lo suficientemente tristes en la vida como para andar negando una sonrisa. Al menos mi política de vida es reír cada vez que pueda aún de las cosas malas que pasan, y también reírme de mi misma.

En verdad en la vida no me ha pasado nada realmente malo nunca, y recientemente me he dado cuenta que aquellas que yo consideraba mis peores desgracias son en realidad nada en comparación con lo que han vivido otras personas. Mis dramas son pequeños pero los sufrí con bastante intensidad, por suerte no hay mal que dure cien años (ni cuerpo que lo aguante), y todo pasa… es darle tiempo al tiempo, pero como cuesta ser paciente, esa no es mi mejor virtud.

Todo cambia, paulatinamente la vida está llena de procesos, ciclos que muchas veces uno no se atreve a cerrar, requiere un poco de valor (o mucho, según sea el caso) darse la oportunidad de alejar lo que nos va minando la vida. Y suena masoquista, pero quien dijo que el masoquismo no era común, señoras y señores es más común de lo que cualquiera podría imaginarse.

Ser fuerte, sé fuerte, para vos misma y para los demás, hay gente que te necesita y confía en vos. Pero, ¿es eterna la fuerza? No lo creo, a veces hay cosas que simplemente no sé si podré soportar. A veces no sé si podré estar ahí para recoger tus lágrimas y tus palabras y tus quejas, te tengo una pregunta… ¿Quién se preocupa por las mías?

En guerra avisada, no muere soldado… MENTIRA.

La vida es buena, somos nosotros los que no sabemos aprovecharla y nos vamos por lugares por donde no deberíamos caminar, la esperanza es que aprendamos a reconocer que conviene y que no, a veces soy tan terca. La vida es buena, ser feliz es cuestión de intentar, muchas veces ya no queda nada que perder pero sí, mucho que ganar.

Quiero que el resto de lo que falta sea mejor de lo que ya pasó, quiero valorar más cada pequeña cosa, aprender a magnificar la felicidad, y a hacerla duradera. Sí se puede ser feliz, la felicidad no es un invento o algo que sólo existe en los cuentos de hadas, o en mi pequeño planeta. Existe aquí, en la vida real y no descansaré hasta haberla encontrado y lograr darle forma.

Cosas imposibles, sí las hay, y ¿qué hace que algo se vuelva imposible?, muchas veces el miedo, la desorientación, el sentirse perdido y sin saber hacía donde se debe dar el próximo paso.

Deseos profundos… varios, privados, locos, tiernos, sólo realizables en mi planeta.

En busca de algo más


Hace rato ya que no pasaba por aquí a escribir algo nuevo, no porque no tuviera nada que decir, sino tal vez porque a veces cuesta encontrar la manera adecuada de decir algo que se piensa. Soy una persona impulsiva en la gran mayoría de los casos pero también de cuando en cuando sé cederle el paso a la razón y pensar fríamente cual es el próximo paso a dar.

Contrastes… sin sentidos, la vida está llena de todas estas cosas. La gente cambia muy rápidamente, el mundo no para de girar, la vida no se detiene. Es sorprendente descubrirse a sí mismo en situaciones en las cuales tiempo atrás casi hubiera jurado jamás estar.

Realmente los cambios en mí son los que más me sorprenden. Las batallas internas conmigo misma son las más duras; porque de una u otra forma nunca saldré del todo victoriosa de ellas. A veces vivo mis dramas muy intensamente, quizás debería tomarme la vida un poco menos en serio. Dejar de complicarme tratando de responder preguntas que por más que amaría poder contestar, jamás podré.

Buscar la receta de la felicidad… la felicidad está en las cosas pequeñas de la vida, en esas que por tratar de que todo sea perfecto dejamos ir e ignoramos. A veces ser feliz cuesta… cuesta dejar a un lado los problemas para simplemente oír como alguien dice te quiero, o ver como se levanta el sol al amanecer.

¡Quiero ser feliz! Hoy y siempre y soñar con un mejor futuro. Un futuro donde pinte un cielo de colores y vea a alguien sonreír y abrirme sus brazos. Una vida llena de ilusiones, mariposas y elefantes. ¿Cuentos de hadas? Tal vez… pero soñar es gratis y los sueños que son capaces de dibujarme una sonrisa aún dormida son invaluables y una parte de mi a la que espero jamás perder ni aún en los momentos más oscuros, donde crea que se han apagado todas las estrellas.

¿Qué te hace falta para ser feliz? Es la pregunta que me hace mi padre casi todas las noches desde que era niña. Y antes era algo muy fácil de contestar, probablemente quería que fuera Navidad o que llegara mi cumpleaños, algún juguete nuevo. Con forme crezco esa pregunta se ha ido haciendo cada día más difícil… creo que a él lo decepciona escuchar que ya no pido cosas que él me pueda dar para ser feliz. Ahora simplemente respondo con un "no sé" o una simple evasión al tema. A veces trato de contestarme a mi misma ¿qué me hace falta para ser feliz? Y realmente no tengo manera de saberlo, ¿o sí?... en el fondo sí lo sé. Estoy segura de qué es lo que falta para tener una felicidad sostenida en el tiempo.

Soy feliz, pero mi felicidad es volátil la gran mayoría del tiempo, mi truco consiste en seguir encontrando pequeñas cosas a diario que me hagan feliz mientras que llega un momento de éxtasis en mi vida. Y en el peor de los casos que crea que el día es demasiado gris como para ser cierto… sólo debo buscar… y escuchar atentamente en mis recuerdos como suena dulcemente una guitarra.