
Hace rato ya que no pasaba por aquí a escribir algo nuevo, no porque no tuviera nada que decir, sino tal vez porque a veces cuesta encontrar la manera adecuada de decir algo que se piensa. Soy una persona impulsiva en la gran mayoría de los casos pero también de cuando en cuando sé cederle el paso a la razón y pensar fríamente cual es el próximo paso a dar.
Contrastes… sin sentidos, la vida está llena de todas estas cosas. La gente cambia muy rápidamente, el mundo no para de girar, la vida no se detiene. Es sorprendente descubrirse a sí mismo en situaciones en las cuales tiempo atrás casi hubiera jurado jamás estar.
Realmente los cambios en mí son los que más me sorprenden. Las batallas internas conmigo misma son las más duras; porque de una u otra forma nunca saldré del todo victoriosa de ellas. A veces vivo mis dramas muy intensamente, quizás debería tomarme la vida un poco menos en serio. Dejar de complicarme tratando de responder preguntas que por más que amaría poder contestar, jamás podré.
Buscar la receta de la felicidad… la felicidad está en las cosas pequeñas de la vida, en esas que por tratar de que todo sea perfecto dejamos ir e ignoramos. A veces ser feliz cuesta… cuesta dejar a un lado los problemas para simplemente oír como alguien dice te quiero, o ver como se levanta el sol al amanecer.
¡Quiero ser feliz! Hoy y siempre y soñar con un mejor futuro. Un futuro donde pinte un cielo de colores y vea a alguien sonreír y abrirme sus brazos. Una vida llena de ilusiones, mariposas y elefantes. ¿Cuentos de hadas? Tal vez… pero soñar es gratis y los sueños que son capaces de dibujarme una sonrisa aún dormida son invaluables y una parte de mi a la que espero jamás perder ni aún en los momentos más oscuros, donde crea que se han apagado todas las estrellas.
¿Qué te hace falta para ser feliz? Es la pregunta que me hace mi padre casi todas las noches desde que era niña. Y antes era algo muy fácil de contestar, probablemente quería que fuera Navidad o que llegara mi cumpleaños, algún juguete nuevo. Con forme crezco esa pregunta se ha ido haciendo cada día más difícil… creo que a él lo decepciona escuchar que ya no pido cosas que él me pueda dar para ser feliz. Ahora simplemente respondo con un "no sé" o una simple evasión al tema. A veces trato de contestarme a mi misma ¿qué me hace falta para ser feliz? Y realmente no tengo manera de saberlo, ¿o sí?... en el fondo sí lo sé. Estoy segura de qué es lo que falta para tener una felicidad sostenida en el tiempo.
Soy feliz, pero mi felicidad es volátil la gran mayoría del tiempo, mi truco consiste en seguir encontrando pequeñas cosas a diario que me hagan feliz mientras que llega un momento de éxtasis en mi vida. Y en el peor de los casos que crea que el día es demasiado gris como para ser cierto… sólo debo buscar… y escuchar atentamente en mis recuerdos como suena dulcemente una guitarra.
1 comentarios:
tenes razon ana lu! la felicidad esta en los pequeños detalles, lo que pasa es que nunk nos conformamos con nada, ¿Que te hace falta para ser feliz? mucho, siempre nos va a faltar mucho por esa razon propongamoslo asi: ¿Que es lo que me hace infeliz? y esas cosas, que x mas insignificantes que parezcan nos atormentan y nos hace caer en un hueco! se trata de minimizar lo que nos hace infeliz... xq que es la tristeza? falta de felicidad... que es la felicidad? ausencia de tristeza... ahi esta la el camino a la respuesta.
un insignificante comentario jaja
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