Hace algunos días me sorprendí a mi misma pensando en este año…2009 que ya está por acabar y en las cosas que había vivido en él, a fin de cuentas siempre me descubro en estas fechas haciendo eso, es como una pequeña tradición personal que incluye reflexionar un rato acerca de todo lo vivido, y sacar conclusiones… ¿fue o no un buen año? La pregunta es bastante difícil de contestar…
Durante meses me quejé de este año y lo increíblemente espantoso que me parecía, dije mil y una veces que deseaba que solamente llegara el 31 de diciembre, cerrar el capítulo y empezar de nuevo una página en blanco, entonces llegó finalmente mi día reflexivo y al recapitular entendí que, después de todo, este año no ha sido para nada un año malo.
Conocí muchísimas personas maravillosas y que han logrado a lo largo de este tiempo sacarme una sonrisa cuando más la necesito. Empecé a estudiar Dirección de Empresas en la Universidad de Costa Rica, cosa que se la debo a dos motivos, una crisis vocacional de última hora y a mi padre, pero en realidad no me arrepiento de lo mucho que he aprendido en esas clases y de lo que va a significar en mi vida ser administradora, probablemente algo que me ayudará a encontrar estabilidad y en gran parte a alcanzar algunos sueños.
Este año me ha llenado de sorpresas, me enterado de cosas increíblemente insólitas. He estado involucrada en cualquier cantidad de pleitos raros… sí líos… siempre logran dar conmigo. Y ¿qué aprendí? A tener mucho más cuidado con lo que digo, con lo que hago, y también con lo que siento. A escuchar un poco más seguido a la razón. Después de todo ahí está para algo, y seguir al corazón no siempre es seguir el camino correcto.
He aprendido a ser una mejor persona, una mejor amiga, una mejor escucha, una mejor hermana. Me di por completo a la tarea de ayudar a quienes más quiero con sus problemas y a tratar de dar los mejores consejos que pudiera formular, algunas veces por experiencia, otras simplemente por uso del sentido común. Y a todos aquellos a los que escuché en verdad quiero darles las gracias por su voto de confianza en mí, y por ayudarme a crecer. Sí a crecer… hoy soy alguien más paciente (algo que en verdad necesitaba), y creo también que soy un poco más sabia jeje… algún día sus experiencias me servirán a mí en mi vida y espero lograr aprovechar al máximo los mismos consejos que estos días les di a ustedes.
Mi mentalidad siempre abierta se ha visto seriamente desafiada, pero creo que pasé la prueba, sigo en pie… y sigo siendo una persona increíblemente liberal y que dice lo que piensa siempre.
Este año sufrí… bastante… lloré hasta que mis ojos se dieron cuenta que no podían soltar una lágrima más, reí hasta que no podía respirar y me dolía el estómago, hablé, escuché, medité. Viví problemáticas nuevas, hice cosas que jamás había hecho antes, por fin me deshice de cierto pasado que me perseguía.
Estos han sido los 365 días en los cuales tengo más horas de tiempo efectivo de juego… he aprendido TANTO… crecido TANTO, amado y odiado también tanto… que la verdad no me cabe la menor duda de que este ha sido el MEJOR año de mi vida. Y lo seguiría siendo así hubiese llorado lágrimas de sangre. Por que simplemente he adquirido cosas que no tienen precio, la vida me ha dado lecciones invaluables y ha sido la mejor maestra, me ha dejado caer para enseñarme la gloria de levantarse, me ha golpeado pero todo para que yo al final del día tome lo bueno y aprenda de lo malo.
Al día a día hay que saber tomarle el gusto, no siempre el sabor es dulce. Y sería demasiado aburrido si solamente hubiera un sabor, cada paisaje está lleno de diferentes matices, cada canción posee una combinación diferente de notas, en la variedad está el gusto. Y saber sonreír aún en los momentos más amargos es lo que nos hace GRANDES.
En fin… gracias a la vida, por ser ella quien se encargó de mostrarme que no hay mal que por bien no venga. Por haberme dado este año, por demostrarme a mi misma que me puedo levantar de donde sea, que se puede dejar de llorar cada vez que escucho "Contramarea", y que ya encontré ese lugar… ese lugar donde tus pies me habían dejado el ahora y el después…
